Antibióticos para la rotura prematura de membranas antes del parto a término o casi a término

Antibióticos para la rotura prematura de membranas antes del parto a término o casi a término

Resumen de la BSR

Hallazgos clave

En esta revisión actualizada se halló lo siguiente:

  • No se observó una reducción en el riesgo de septicemia neonatal de comienzo temprano, corioamnionitis materna o endometritis, muerte fetal, y mortalidad neonatal y perinatal.
  • En un análisis de subgrupos, se observó una tendencia hacia una reducción en la septicemia neonatal de comienzo temprano y las infecciones maternas en el grupo de inducción de trabajo de parto tardío.
  • No se informaron datos sobre la lactancia materna, el alta del hospital y la relación entre el costo y la efectividad.

Evidencia incluida en esta revisión

Se revisaron cuatro estudios clínicos controlados aleatorizados que incluyeron a 2639 mujeres. Los estudios clínicos incluidos se realizaron en España, Egipto, Chile y Portugal, dos de ellos en 1998, uno en 2012 y uno en 2014. En dos estudios clínicos se comparó el tratamiento con antibióticos con el placebo y en los dos restantes se comparó el tratamiento con antibióticos con ningún tratamiento. La gestación fue de 36 semanas o más, con feto único y sin mayores complicaciones obstétricas. En todos los estudios, se inició la inducción del trabajo de parto con oxitocina, por vía intravenosa, ante el diagnóstico de rotura prematura de membranas. En un estudio clínico, esto fue inmediato (menos de 12 horas), en dos estudios después de las 12 horas y en el otro estudio se siguió el criterio del médico a cargo. La heterogeneidad fue elevada. Solo en un estudio se realizaron exámenes de detección para el estreptococo del grupo B. Los antibióticos utilizados fueron ampicilina con gentamicina por vía parenteral, ampicilina/sulbactam y cefuroxima con clindamicina. Se observó un aumento en el riesgo de cesárea y en la duración de la hospitalización materna con el uso de antibióticos, probablemente, debido a una mayor hipertensión y a la presencia de preeclampsia en las madres de este grupo.

Evaluación de la calidad

El riesgo de sesgo fue bajo en un estudio clínico. El riesgo de sesgo del segundo estudio clínico fue poco claro porque no se informaron datos metodológicos.

Implicancias clínicas

No se dispone de evidencia suficiente para respaldar el uso de la profilaxis antibiótica en mujeres con rotura prematura de membranas en partos a término o casi a término. Probablemente, se deba considerar la latencia entre la rotura de membranas y el parto.

Investigaciones futuras

Es necesario realizar estudios clínicos con la potencia estadística suficiente para establecer conclusiones sobre morbilidad materna grave, muerte fetal, mortalidad neonatal y perinatal, resultados a largo plazo en menores de un año, desarrollo de microorganismos resistentes y costos.


Revisión Cochrane

Cita: Wojcieszek, A. M.; Stock, O. M.; Flenady, V. Antibiotics for prelabour rupture of membranes at or near term. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas, 2014, Número 10. Art. n.º: CD001807. DOI: 10.1002/14651858.CD001807.pub2

Resumen

La rotura de membranas antes del trabajo de parto a término o cerca del término (RPM a término) (definida en esta revisión como una gestación de 36 semanas o más) aumenta el riesgo de infección para la mujer y para el feto. El uso sistemático de antibióticos para las mujeres en el momento de la RPM a término puede reducir este riesgo. Sin embargo, debido al aumento de los problemas con la resistencia bacteriana y al riesgo de anafilaxia materna con el uso de antibióticos, es importante evaluar la evidencia, en cuanto a los riesgos y los beneficios, para asegurar el uso de antibióticos con criterio. Esta revisión se realizó para evaluar la proporción de riesgos y beneficios, para la madre y el feto, de la profilaxis con antibióticos para la rotura de membranas antes del trabajo de parto a término o cerca del término.

Evaluar los efectos de los antibióticos administrados como profilaxis a mujeres con rotura de membranas antes del trabajo de parto, a partir de las 36 semanas, en los resultados maternos, fetales y neonatales.

Se realizaron búsquedas en el Registro de Estudios Clínicos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (31 de julio de 2014).

Todos los estudios clínicos aleatorizados que compararon los resultados, para mujeres y neonatos, cuando se administraron antibióticos como profilaxis para la rotura de membranas en partos a término o cerca del término, con resultados para los controles (placebo o ningún antibiótico).

 

Dos autores, en forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo en los estudios incluidos. Se recibieron datos adicionales de los investigadores de los estudios incluidos.

Esta actualización incluye dos estudios adicionales, en los que participaron 1801 mujeres, con un total de cuatro estudios incluidos de 2639 mujeres. Si bien en la versión anterior de esta revisión se mostró una reducción estadísticamente significativa en la endometritis, con el uso de antibióticos, no se observó tal efecto en esta actualización (razón de riesgo promedio [RR]: 0,34; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 0,05 a 2,31). No se mostraron diferencias en las medidas de resultado primarias de la septicemia neonatal de comienzo temprano probable (RR promedio: 0,69; IC 95%: 0,21 a 2,33); la septicemia neonatal de comienzo temprano definitiva (RR promedio: 0,57; IC 95%: 0,08 a 4,26); la morbilidad infecciosa materna (corioamnionitis o endometritis) (RR promedio: 0,48; IC 95%: 0,20 a 1,15); la muerte fetal (RR: 3,00; IC 95%: 0,61 a 14,82) y la mortalidad perinatal (RR: 1,98; IC 95%: 0,60 a 6,55), a pesar de que el número de casos en el grupo control para estos resultados fue bajo. No hubo casos de mortalidad neonatal o de resultados maternos graves en los estudios evaluados. El número de cesáreas aumentó con el uso de antibióticos (RR: 1,33; IC 95%: 1,09 a 1,61), al igual que la duración de la hospitalización materna (diferencia de medias [DM]: 0,06 días; IC 95%: 0,01 a 0,11), en gran medida, debido a un estudio de 1640 mujeres en el que se observaron cesáreas reiteradas, un aumento en la hipertensión inicial y preeclampsia en el grupo de antibióticos, a pesar de la asignación aleatoria y el ocultamiento de la asignación.

Los análisis de subgrupos por momento de inducción (inducción temprana frente a tardía) no mostraron diferencias en la septicemia neonatal de comienzo temprano probable o definitiva, en el grupo de inducción temprana, (RR: 1,47; IC 95%: 0,80 a 2,70 y RR: 1,29; IC 95%: 0,48 a 3,44, respectivamente) ni en el grupo de inducción tardía (RR: 0,14; IC 95%: 0,02 a 1,13 y RR: 0,16; IC 95%: 0,02 a 1,34, respectivamente), a pesar de que se observaron tendencias hacia una reducción de la septicemia de comienzo temprano probable y definitiva en el grupo de inducción tardía. Una prueba de las diferencias entre los subgrupos confirmó un efecto diferencial de la intervención en la septicemia neonatal de comienzo temprano probable entre los subgrupos (Chi² = 4,50; df = 1 (p = 0,03), I² = 77,8%). No se observaron diferencias en la morbilidad infecciosa materna (corioamnionitis o endometritis) en ninguno de los subgrupos, a pesar de que, nuevamente, se observó una tendencia hacia la reducción de la morbilidad infecciosa materna en el grupo de inducción tardía (RR promedio: 0,34; IC 95%: 0,08 a 1,47). No hubo diferencias en la muerte fetal ni en la mortalidad perinatal. La calidad de la evidencia para los resultados primarios, evaluada con los métodos GRADE, se consideró baja a muy baja.

 

 

Esta revisión actualizada demuestra que no se dispone de evidencia convincente sobre el beneficio del uso sistemático de antibióticos para la rotura de membranas antes del trabajo de parto a término o casi a término para la madre y para el neonato. No es posible evaluar de manera adecuada el riesgo de daños, a corto y largo plazo, derivados del uso de antibióticos debido a la escasez de datos. Dados los posibles efectos adversos no medidos del uso de antibióticos, el potencial para el desarrollo de microorganismos resistentes y el bajo riesgo de infección materna en el grupo control, se debe evitar el uso sistemático de antibióticos, para la rotura de membranas antes del trabajo de parto a término o cerca del término, ante la ausencia de una infección materna confirmada.