Ingesta adicional de líquidos en madres que amamantan para aumentar la producción de leche

Nepal : Una madre amamanta a su bebé
OMS/Christopher Black

Ingesta adicional de líquidos en madres que amamantan para aumentar la producción de leche

Resumen de la BSR

Resultados de la revisión: El objetivo de esta revisión fue evaluar si la ingesta adicional de líquidos en las madres que amamantan podría incrementar la producción o el suministro de leche y mejorar el crecimiento del recién nacido. Se incluyó un estudio clínico cuasialeatorizado (con 210 mujeres) llevado a cabo en la década de 1950, en el que se evaluaba el efecto de la ingesta adicional de líquidos en las madres que amamantan sobre los resultados de la lactancia. Se consideró que el riesgo de sesgo de este estudio clínico era alto. Presentaba información solamente sobre uno (producción de leche materna según la definición de los autores del estudio clínico) de los tres resultados primarios indagados por los autores de la revisión. No se disponía de datos sobre los resultados secundarios indagados por los autores de la revisión. El estudio clínico concluía que aconsejar a las mujeres que ingirieran líquidos adicionales no mejoraba la producción de leche materna. El método utilizado en el estudio clínico para evaluar el cambio en la producción de leche era pesar al bebé antes y después de la lactancia, el cual ya no se implementa.

Implementación: No se dispone de datos confiables para respaldar la ingesta adicional de líquidos más allá de las necesidades fisiológicas de las madres que amamantan. Ante la ausencia de razones fisiológicas para creer que la producción de leche podría mejorar con una mayor ingesta de líquidos, los estudios clínicos en este campo no serían una prioridad.


Revisión Cochrane

Cita: Ndikom, C. M.; Fawole, B.; Ilesanmi, R. E. Extra fluids for breastfeed ing mothers for increasing milk production. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2014, Número 6. Art. n.º: CD008758. DOI: 10.1002/14651858.C D008758.pub2

Resumen

Se considera que la lactancia materna es la norma biológica. A pesar de ello, muchas mujeres destetan a sus bebés porque perciben que producen insuficiente leche materna. A veces, se recomienda a las madres que aumenten la ingesta de líquidos con la esperanza de que esto mejore la producción de leche materna. Sin embargo, no se ha establecido adecuadamente el efecto de la ingesta adicional de líquidos sobre la producción de leche materna.

Evaluar el efecto de la ingesta adicional de líquidos en las madres que amamantan sobre la producción o el suministro de leche y el crecimiento del recién nacido.

Se realizaron búsquedas en el Registro de Estudios Clínicos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (27 de abril de 2014), MEDLINE (de 1966 al 27 de abril de 2014), African Journals Online (27 de abril de 2014) y las referencias de los estudios recuperados.

Estudios clínicos controlados aleatorizados y cuasialeatorizados sobre la ingesta adicional de líquidos en madres que amamantan.

Dos autores de la revisión evaluaron, en forma independiente, los estudios clínicos potenciales para determinar la inclusión y la calidad de los estudios clínicos.

Se recopilaron los informes de cinco estudios clínicos mediante las estrategias de búsqueda. Se excluyeron cuatro estudios clínicos. No se identificaron estudios clínicos controlados aleatorizados que pudieran incluirse, pero se incluyó un estudio clínico cuasialeatorizado (con 210 mujeres) en el que se evaluaba el efecto de la ingesta adicional de líquidos en las madres que amamantan sobre los resultados de la lactancia. Se consideró que el riesgo de sesgo de este estudio clínico era alto. Se informaba solamente uno de los resultados primarios de esta revisión (producción de leche materna [según la definición del investigador]), pero los datos no se presentaban en un formato adecuado para su análisis (no se informaban desvíos estándar ni errores estándar). El investigador informaba que aconsejar a las mujeres que ingirieran líquidos adicionales no mejoraba la producción de leche materna. No se proporcionaron datos sobre los otros resultados primarios de la revisión: aumento de peso satisfactorio del recién nacido (según la definición de los investigadores) y duración de la lactancia exclusiva (en meses). De manera similar, tampoco se proporcionaron datos sobre ninguno de los resultados secundarios de esta revisión: duración de la lactancia, de cualquier tipo; satisfacción de la madre con la lactancia; hidratación de la madre; deshidratación del recién nacido; o episodios de enfermedad gastrointestinal.

En esta revisión se identificó solamente un estudio clínico cuasialeatorizado pequeño, de calidad baja y con riesgo alto de sesgo. Este estudio clínico presentaba datos limitados solamente sobre uno de los resultados primarios de la revisión, la producción de leche materna, pero no se informaban en un formato que permitiera realizar otros análisis. El investigador informó que la ingesta adicional de líquidos no mejoró la producción de leche materna. Sin embargo, este resultado se midió mediante alimentaciones de prueba (también conocidas como pesaje de prueba). En la década de 1950, cuando se realizó el estudio clínico, en los países desarrollados, era frecuente pesar a los bebés antes y después de alimentarlos, y este método es conocido como alimentación de prueba o pesaje de prueba. En cambio, en la actualidad esta no es una práctica de rutina en los recién nacidos a término por cuestiones relacionadas con la falta de precisión como medida de producción de leche materna. El estudio clínico incluido no informaba sobre los demás resultados primarios de esta revisión (aumento de peso satisfactorio o duración de la lactancia exclusiva) ni sobre ninguno de los resultados secundarios.

El efecto de la ingesta adicional de líquidos en las madres que amamantan sigue siendo incierto debido a la falta de estudios clínicos adecuadamente realizados. No obstante, dado que la base fisiológica de cualquier mejora sigue siendo incierta, tal vez no sea una prioridad realizar otros estudios clínicos. No se dispone de evidencia suficiente para respaldar el aumento de la ingesta de líquidos más allá de lo que las madres que amamantan probablemente requieran para cubrir sus necesidades fisiológicas.