Profilaxis antibiótica durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo para reducir los resultados adversos del embarazo y la morbilidad

Contenedor Prescription, antibioticos

Profilaxis antibiótica durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo para reducir los resultados adversos del embarazo y la morbilidad

Resumen de la BSR

Hallazgos clave

Puede que la profilaxis antibiótica durante el segundo y el tercer trimestre:

  • Reduzca la incidencia del parto prematuro en embarazadas con un parto prematuro previo y vaginosis bacteriana actual.
  • Reduzca el riesgo de endometritis posparto y de infección gonocócica.
  • Reduzca el riesgo de rotura prematura de membranas.
  •  

Evidencia incluida en esta revisión

Se incluyeron siete estudios clínicos con un total de 2408 embarazadas en los que se compararon la administración de profilaxis antibiótica con la administración de placebo o con ningún tratamiento.

Se incluyeron estudios de Kenia (1), Bélgica (1), EE. UU. (1), la India (2) y los Países Bajos (1).

Evaluación de la calidad

La calidad de los estudios incluidos fue satisfactoria; sin embargo, es posible que exista un sesgo sustancial debido a una alta pérdida de seguimiento y a la poca cantidad de estudios clínicos incluidos en cada análisis.

La calidad de la evidencia, según el enfoque de la Clasificación de la evaluación, el desarrollo y la valoración de las recomendaciones (Grading of Recommendations Assessment, Development, and Evaluation, GRADE), para la profilaxis antibiótica frente al placebo fue moderada para la incidencia de la endometritis posparto, aunque fue baja para la incidencia de rotura prematura de membranas, rotura prematura de membranas pretérmino, parto prematuro o corioamnionitis.

Implicancias clínicas

No hay suficiente evidencia, especialmente, sobre los posibles efectos perjudiciales para el bebé, que respalde el uso rutinario de antibióticos en el segundo y en el tercer trimestre, a fin de prevenir complicaciones infecciosas.

Investigaciones futuras

La profilaxis antibiótica puede ser eficaz para reducir la infección puerperal; sin embargo, se requieren más estudios clínicos bien diseñados para generar evidencia suficiente a fin de respaldar el uso rutinario de antibióticos.En los estudios, se deben analizar los efectos en neonatos, los efectos a corto y a largo plazo en niños y, a la vez, garantizar un seguimiento adecuado.


Revisión Cochrane

Cita: Thinkhamrop, J.; Hofmeyr, G. J.; Adetoro, O.; Lumbiganon, P.; Ota, E. Antibiotic prophylaxis during the second and third trimester to reduce adverse pregnancy outcomes and morbidity.Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas, 2015, Número 6. Art. n.º: CD002250.DOI: 10.1002/14651858.CD002250.pub3.

Resumen

En varios estudios se ha sugerido que la profilaxis antibiótica administrada durante el embarazo mejoraba los resultados maternos y perinatales, mientras que en otros estudios no se mostraron beneficios y en algunos se han informado efectos adversos.

Determinar el efecto de la profilaxis antibiótica en los resultados maternos y perinatales durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo para todas las mujeres o para las mujeres en riesgo de parto prematuro.

Se realizaron búsquedas en el Registro de Estudios Clínicos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (30 de abril de 2015) y en las referencias de los estudios recopilados.

Estudios clínicos controlados aleatorizados en los que se compararan el tratamiento antibiótico profiláctico con placebo o ningún tratamiento en mujeres que se encuentran en el segundo o tercer trimestre del embarazo antes del trabajo de parto.

Se evaluó la calidad de los estudios clínicos y se extrajeron los datos.

En esta revisión se incluyeron ocho estudios clínicos controlados aleatorizados. Se reclutó a aproximadamente 4300 mujeres para detectar el efecto de la profilaxis antibiótica sobre los resultados del embarazo.

Resultados primarios
La profilaxis antibiótica no redujo el riesgo de rotura prematura de membranas pretérmino (razón de riesgo [RR]: 0,31; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 0,06 a 1,49 [un estudio clínico, 229 mujeres], calidad mala de la evidencia) o del parto prematuro (RR: 0,88; IC 95%: 0,72 a 1,09 [seis estudios clínicos, 3663 mujeres], calidad buena de la evidencia). Sin embargo, se redujo el riesgo de parto prematuro en el subgrupo de las embarazadas con un parto prematuro previo y vaginosis bacteriana (VB) durante el embarazo actual (RR: 0,64; IC 95%: 0,47 a 0,88 [un estudio clínico, 258 mujeres]), pero no se redujo el riesgo en el subgrupo de las embarazadas con partos prematuros previos sin VB durante el embarazo (RR: 1,08; IC 95%: 0,66 a 1,77 [dos estudios clínicos, 500 mujeres]). Se observó una reducción en el riesgo de endometritis posparto (RR 0,55; IC 95%: 0,33 a 0,92 [un estudio clínico, 196 mujeres]) en embarazadas de alto riesgo (mujeres con antecedentes de parto prematuro, bajo peso al nacer, muerte fetal o muerte perinatal temprana) y en todas las mujeres (RR: 0,53; IC 95%: 0,35 a 0,82 [tres estudios clínicos, 627 mujeres], calidad moderada de la evidencia). No se observó diferencia en el bajo peso al nacer (RR: 0,86; IC 95%: 0,53 a 1,39 [cuatro estudios clínicos; 978 mujeres]) o en la septicemia neonatal (RR: 11,31; IC 95%: 0,64 a 200,79 [un estudio clínico, 142 mujeres]); y en ninguno de los estudios se informó que el hemocultivo confirmara septicemia.

Resultados secundarios
La profilaxis antibiótica redujo el riesgo de rotura de membranas antes del trabajo de parto (RR: 0,34; IC 95%: 0,15 a 0,78; [un estudio clínico, 229 mujeres], calidad mala de la evidencia) e infección gonocócica (RR: 0,35; IC 95%: 0,13 a 0,94 [un estudio clínico, 204 mujeres]). En los estudios clínicos incluidos, no se observaron diferencias en otros resultados secundarios (anomalía congénita; neonato pequeño para la edad gestacional; mortalidad perinatal), aunque no se informaron muchos otros de dichos resultados (por ejemplo, fiebre intraparto que requirió tratamiento con antibióticos.

En relación con la vía de administración de los antibióticos, la profilaxis antibiótica vaginal durante el embarazo no previno los resultados infecciosos del embarazo. El riesgo de sesgo global fue bajo, excepto que los datos de resultados incompletos causaron un alto riesgo de sesgo en algunos estudios. La calidad de la evidencia según el enfoque de GRADE se consideró mala para la rotura prematura de membranas pretérmino, buena para el parto prematuro, moderada para la endometritis posparto, mala para la rotura prematura de membranas y muy mala para la corioamnionitis. En ninguno de los estudios incluidos se informó sobre fiebre intraparto que requiriera tratamiento.

La profilaxis antibiótica no redujo el riesgo de rotura prematura de membranas pretérmino ni de parto prematuro (excepto en el subgrupo de mujeres con un parto prematuro previo que tuvieron vaginosis bacteriana). La profilaxis antibiótica administrada durante el segundo o el tercer trimestre del embarazo redujo el riesgo de endometritis posparto, embarazo a término con rotura prematura de membranas e infección gonocócica cuando se administró de forma rutinaria a todas las embarazadas. Hay un posible sesgo sustancial en los resultados de la revisión debido a una tasa alta de pérdidas de seguimiento y a la poca cantidad de estudios clínicos incluidos en cada uno de los análisis. No hay evidencia suficiente sobre los posibles efectos perjudiciales en el bebé. Por lo tanto, se concluye que no se dispone de evidencia suficiente para respaldar el uso rutinario de antibióticos durante el embarazo para prevenir efectos adversos infecciosos en los resultados del embarazo.