Incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva para la prevención de la enterocolitis necrosante en lactantes de muy bajo peso al nacer

Incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva para la prevención de la enterocolitis necrosante en lactantes de muy bajo peso al nacer

Resumen de la BSR

Hallazgos clave

  • No hay evidencia positiva que indique que la incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva afectara el riesgo de enterocolitis necrosante (ECN) o muerte.
  • La incorporación tardía de la alimentación trae como consecuencia una demora de uno a tres días hasta alcanzar la alimentación enteral total. No se especifica la importancia clínica de esta demora.

Evidencia incluida en esta revisión

Siete estudios clínicos en los que se incluyó un total de 964 lactantes de bajo peso al nacer (BPN) (<2000 g) o prematuros (<32 semanas de edad gestacional). En los estudios clínicos, se comparó el riesgo de ECN en la incorporación de la alimentación enteral temprana frente a la tardía. Se incluyeron estudios clínicos de Qatar (1), EE. UU. (3), Grecia (1), el Reino Unido (1), Irlanda (1) y Colombia (1). Los regímenes de alimentación eran diferentes entre los estudios clínicos, y estos incluyeron lactantes clasificados como de muy bajo peso al nacer y de peso extremadamente bajo al nacer (pocos participantes).

Evaluación de la calidad

La calidad de los estudios clínicos incluidos fue moderada. No fue posible realizar el cegamiento de los prestadores de salud y los evaluadores clínicos a la intervención. A causa de un informe metodológico incompleto, el riesgo de sesgo de selección o deserción fue poco claro en cinco de los siete estudios clínicos.

 

Implicancias clínicas

No hay evidencia suficiente que respalde la incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva en lactantes prematuros o de muy bajo peso al nacer, más de cuatro días después del parto, con el fin de prevenir la ECN.

La aplicabilidad de los hallazgos en países de ingresos bajos no es clara, dado que los datos se recopilaron en países de ingresos altos y medios, con centros de atención neonatal.

Investigaciones futuras

Los estudios clínicos futuros deben proporcionar análisis de los subgrupos de lactantes prematuros y a término de peso extremadamente bajo al nacer. Además, será valioso realizar una evaluación más precisa de los efectos de diferentes regímenes de alimentación y conocer las consecuencias de la alimentación tardía en países de ingresos bajos.


Revisión Cochrane

Cita: Morgan, J.; Young, L.; McGuire, W. Delayed introduction of progressive enteral feeds to prevent necrotising enterocolitis in very low birth weight infants. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas, 2014, Número 12. Art. n.º: CD001970. DOI: 10.1002/14651858.CD001970.pub5

Resumen

A menudo se demora la incorporación de la alimentación enteral en lactantes muy prematuros (menos de 32 semanas de gestación) o de muy bajo peso al nacer (MBPN; menos de 1500 g) durante varios días o más después del parto, debido a la preocupación de que la incorporación temprana no sea tolerada y pueda aumentar el riesgo de enterocolitis necrosante (ECN). Sin embargo, la alimentación enteral tardía puede disminuir la adaptación funcional del sistema gastrointestinal y prolongar la necesidad de nutrición parenteral con los riesgos infecciosos y metabólicos subsiguientes.

 

Determinar el efecto de la incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva sobre la incidencia de ECN, la mortalidad y otras morbilidades en lactantes muy prematuros o de MBPN.

Se realizaron búsquedas en el Registro Central Cochrane de Estudios Clínicos Controlados (CENTRAL, 2014, Número 8), MEDLINE (1966 hasta septiembre de 2014), EMBASE (1980 hasta septiembre de 2014), CINAHL (1982 hasta septiembre de 2014), actas de congresos y revisiones anteriores.

Se incluyeron estudios controlados aleatorizados o cuasialeatorizados en los que se evaluó el efecto de la incorporación tardía (más de cuatro días de edad posnatal) frente a la temprana de la alimentación enteral progresiva en la incidencia de ECN, la mortalidad y otras morbilidades en lactantes muy prematuros o de MBPN.

 

Dos autores de la revisión evaluaron, en forma independiente, la elegibilidad de los estudios clínicos y el riesgo de sesgo, y extrajeron los datos. Se analizaron los efectos del tratamiento en los estudios clínicos individuales y se informó la razón de riesgo (RR), la diferencia de riesgo para los datos dicotómicos y la diferencia de medias para los datos continuos, con los respectivos intervalos de confianza del 95% (IC 95%). En los metanálisis, se utilizó un modelo de efectos fijos y se realizaron análisis de sensibilidad para examinar las posibles causas de heterogeneidad.

Se identificaron nueve estudios clínicos controlados aleatorizados en los que participaron 1106 lactantes. Había pocos participantes extremadamente prematuros (menos de 28 semanas de gestación) o con peso extremadamente bajo al nacer (menos de 1000 g). En los estudios clínicos se definió a la incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva como más de cuatro a siete días después del parto y a la alimentación enteral temprana como cuatro días o menos después del parto. En los metanálisis, no se detectaron efectos estadísticamente significativos sobre el riesgo de la ECN (RR: típico 0,93; IC 95%: 0,64 a 1,34; 8 estudios clínicos; 1092 lactantes) o la mortalidad por todas las causas (RR típico: 1,18; IC 95%: 0,75 a 1,88; 7 estudios clínicos; 967 lactantes). En cuatro estudios clínicos, se restringió la participación de lactantes con retraso del crecimiento que presentaron evidencia de distribución o flujo circulatorio fetal anormal según ecodoppler. En los análisis programados de los subgrupos de estos estudios clínicos, no se hallaron efectos estadísticamente significativos sobre el riesgo de ECN o mortalidad por todas las causas. Los lactantes que tuvieron una incorporación tardía de la alimentación enteral demoraron más tiempo en establecer la alimentación enteral total (diferencia de medianas informada dos a cuatro días).

 

 

 

 

 

 

La evidencia disponible de los estudios clínicos controlados aleatorizados indica que la incorporación tardía, más de cuatro días después del parto, de la alimentación enteral progresiva no redujo el riesgo de desarrollar ECN en lactantes muy prematuros o de MBPN, incluidos lo que presentan un retraso del crecimiento. La incorporación tardía de la alimentación enteral progresiva dio lugar a varios días de demora en el establecimiento de la alimentación enteral total, pero la importancia clínica de este efecto no fue clara. La aplicabilidad de estos hallazgos, en lactantes extremadamente prematuros o de peso extremadamente bajo al nacer, fue incierta. Es posible que se justifique la realización de estudios clínicos controlados aleatorizados adicionales en esta población.