Relajación para síntomas perimenopáusicos y posmenopáusicos

Relajación para síntomas perimenopáusicos y posmenopáusicos

Resumen de la BSR

Resultados de la revisión: El objetivo de esta revisión fue determinar la efectividad de técnicas de relajación como tratamiento de síntomas vasomotores y alteraciones del sueño relacionadas, en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Se incluyeron cuatro estudios con 281 participantes. En general, la calidad de la evidencia fue muy baja. No se observaron diferencias en la cantidad ni en la gravedad de los sofocos, después del tratamiento con relajación, acupuntura o inserción superficial de agujas. Los datos que comparan la relajación con la respiración rítmica, el placebo o ningún tratamiento no fueron adecuados para el análisis.

Implementación: No se dispone de evidencia suficiente a fin de evaluar la efectividad de la relajación para tratar los síntomas perimenopáusicos y posmenopáusicos. Se necesitan estudios clínicos controlados aleatorizados bien diseñados para evaluar la efectividad de esta intervención de bajo costo.


Revisión Cochrane

Cita: Saensak, S.; Vutyavanich, T.; Somboonporn, W.; Srisurapanont, M. Relaxation for perimenopausal and postmenopausal symptoms. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2014, Número 7. Art. n.º: CD008582. DOI: 10.1002/14651858.C D008582.pub2

Resumen

Desde el momento de la publicación del estudio Women’s Health Initiative (WHI), el tratamiento de los síntomas menopáusicos se ha vuelto más complejo, debido al mayor conocimiento de los riesgos asociados con la terapia de reemplazo hormonal (TRH). Actualmente, hay una gran variedad de opciones de tratamiento disponibles. Algunas mujeres reciben medicamentos recetados y otras usan estrategias de autocuidado, que incluyen modificaciones del estilo de vida, preparados de venta libre, y terapias complementarias y alternativas, como preparados a base de hierbas, programas de ejercicios y técnicas de relajación.Las técnicas de relajación consisten en un grupo de intervenciones conductuales. Se consideran relativamente inocuas, aunque su efectividad en el tratamiento de los síntomas vasomotores y las alteraciones del sueño sigue siendo debatible.

Determinar la efectividad de técnicas de relajación como tratamiento de síntomas vasomotores y alteraciones del sueño relacionadas, en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas.

Se realizaron búsquedas en las siguientes bases de datos bibliográficas electrónicas en febrero de 2014 para identificar estudios clínicos controlados aleatorizados: el Registro Especializado de estudios clínicos del Grupo Cochrane de Revisión de Trastornos Menstruales y Subfertilidad; el Registro Central Cochrane de Estudios Clínicos Controlados (CENTRAL), MEDLINE, EMBASE, AMED, PsycINFO, Social Science Citation Index y CINAHL. También se realizaron búsquedas manuales en los registros de estudios clínicos, revistas relevantes y en resúmenes de congresos publicados.

Se incluyeron estudios clínicos controlados aleatorizados, que comparaban cualquier tipo de intervención de relajación con ningún tratamiento u otros tratamientos (excepto hormonas) para los síntomas vasomotores, en mujeres perimenopáusicas o posmenopáusicas sintomáticas.

Dos autores de la revisión seleccionaron los estudios, evaluaron su calidad y extrajeron los datos. Los estudios incluidos se combinaron, cuando fue apropiado, mediante el uso de un modelo de efectos aleatorios para calcular las diferencias de medias agrupadas y los intervalos de confianza del 95%.

Cuatro estudios fueron elegibles para su inclusión (281 participantes): en dos estudios, se comparó la relajación con la electroacupuntura o la inserción superficial de agujas, en un estudio, se comparó la relajación con respiración rítmica o el control con placebo (biorretroalimentación electroencefalográfica con ondas-a) y, en un estudio, se comparó la relajación con ningún tratamiento.

No se encontraron pruebas científicas de una diferencia entre la relajación y la acupuntura o la inserción superficial de agujas en la cantidad de sofocos por 24 horas (diferencia de medias [DM]: 0,05; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: -1,33 a 1,43; dos estudios, 72 participantes, I2 = 0%; pruebas de muy baja calidad). Tampoco hubo evidencia para sugerir una diferencia entre las dos intervenciones en cuanto a la gravedad de los sofocos, medidos con el Índice de Kupperman (DM: -1,32; IC 95%: -5,06 a 2,43; dos estudios, 72 participantes, I2 = 0%; evidencia de muy baja calidad).

En los otros dos estudios, no se encontró evidencia positiva de una diferencia en la frecuencia de los sofocos entre la relajación y la respiración rítmica, el placebo o ningún tratamiento. Los datos sobre estas comparaciones no fueron apropiados para el análisis.

En ninguno de estos estudios, se informó sobre los sudores nocturnos, alteraciones del sueño relacionadas con los sudores nocturnos o los efectos adversos como un resultado.

Las limitaciones principales de las pruebas científicas identificadas fueron la falta de datos, la imprecisión y el fracaso en el informe de los métodos de estudio con detalles suficientes.

La evidencia no es suficiente para mostrar la efectividad de las técnicas de relajación como tratamiento para los síntomas vasomotores menopáusicos o para determinar si este tratamiento es más efectivo que ningún tratamiento, el placebo, la acupuntura, la inserción superficial de agujas o la respiración rítmica.